(ESP) Un día




Por Margarita Feliciano.


Un día quedarán nuestros cuerpos inmóviles,

endulzados por especiosa claridad,

el sol se colará por las rendijas,

la tarde, en su llegar, no nos hará violencia

y la noche nos traerá sus cisnes extasiados

en la contemplación de sus sombras.


Un día quedarán nuestros cuerpos inmóviles,

nuestros labios musitarán palabras mudas,

de una aureola de hierba, coronadas las sienes,

de un voluptuoso arrobo, entornados los ojos.


La casa en que vivimos cobijará el sonido,

pasos apresurados se oirán por los cuartos

y nosotros, tú y yo, tomados de la mano

avanzamos callados por el mar de Sargaso,

entre algas, corales y peces movedizos,

mástiles y gaviotas vislumbradas en lo alto,

y el rotamen de velas crujiendo contra el viento

nos columpia y arrulla, nos lleva hacia adelante,

ese día en que quedarán inmóviles los cuerpos.